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lunes 08 de julio, 2019

GRAN HISTORIA: LA TIZA PASTEL DE MARÍA ANGÉLICA CERDA

Un simple cambio de casa en el año 1981 fue el que significó una transformación en la vida de María Angélica Cerda, de 79 años de edad.

En ese entonces llegó a un acuerdo con su marido. Asumiría labores en la parcela en la que vivían, siempre y cuando él le pagara un curso de arte, por lo que ingresó a la Universidad Católica y se especializó en pintura con técnica tiza pastel.

María Angélica recuerda que desde pequeña tuvo mucha habilidad para el dibujo y cuenta que “incluso tuve que elegir si estudiar letras o arte, pero me incliné por ser profesora y me quedó este tema pendiente. La motivación siempre estuvo”.

Hasta la fecha aún conserva su primer cuadro. “Fue una marina y mi profesor guía fue Humberto Zacarelli, le tengo mucho cariño a esta primera obra”, resalta.

Agrega que lamentablemente la gente no compra muchas pinturas, pero que le parece muy importante poder exponer sus obras al público, ya que “ellos son el mejor jurado de mi trabajo”.

Si bien perdió la cuenta de cuántas creaciones realizó, hoy dice que aún conserva más de 40 obras. Cada una de ellas con un valor muy especial. “Cada cuadro significa interiorizarme de lo que estoy haciendo, lo estudio y debo sentir algo para hacerlo. Para mí la pintura es el alimento más grande que tiene mi alma”, destaca María Angélica.

Entre lo más destacado de este proceso dice  que está la posibilidad de enseñar. “Gracias a eso puedo transmitir esa emoción que produce la pintura, le he enseñado a niños, a mujeres y a hombres”.

Destaca el recuerdo de la experiencia de 1997, fecha en que enseñó en la cárcel de Buin a hombres y mujeres reclusos y en conjunto hicieron un mural de siete metros. “Esta experiencia fue enriquecedora y duró aproximadamente tres años”.

Hoy con sus 79 años, María Angélica Cerda vive en la Región de O’Higgins y sigue desarrollando su arte con la misma vitalidad del comienzo. Además, sabe que esto es lo que la mantiene activa e insiste en que “pintare hasta mi muerte, la pintura ha sacado los mejores sentimientos de mi alma y me ha ayudado a superar todas las adversidades”.